Mariachi, tequila y trajineras: un argentino en Xoximilco Cancún

No era muy fanático del tequila

Hasta que pasé una noche en Xoximilco

 

Pensaba que mis noches en Cancún serían más o menos iguales, con el mismo ritmo, con la diferencia de que cambiaría el lugar donde ir a bailar. De ahí fue que cuando me comentaron de la existencia de un lugar que te ofrecía una fiesta especial “diferente a todas” no lo dudé y me apunté. El detalle principal que me encantó fue que en Xoximilco te dicen que vas a vivir la verdadera fiesta mexicana, lo que no te dicen es que vas a vivir un poquito de todas las fiestas mexicanas que puedes encontrar en el país.

 

un argentino en Xoximilco Cancún

 

¿A qué me refiero con esto? Para empezar tienes que saber que la típica noche de Cancún es una cosa totalmente diferente a lo que vas a vivir acá. Nada de Pitbull, Maluma ni música fiestera de turno. No no, acá desde el primer momento vas a sentirte como en algún pueblito perdido de México donde de entrada vas a poder disfrutar de un “Esquite” (increíble que algo tan simple sea tan delicioso) y algunos juegos como si estuvieras en una kermés.

 

un argentino en Xoximilco Cancún

 

Todo esto como antesala a las famosas trajineras (barquitos arreglados muy pintorescos con una mesa bien larga donde caben hasta 20 personas) Ah, porque ¿si te había contado que toda la fiesta se desarrolla arriba del barquito? Si, esa parte es la mejor, una vez que nos embarcamos empezó a desfilar la comida, la bebida y la buena onda.

 

un argentino en Xoximilco Cancún

 

Juegos, canciones y música de regional de todas partes de México. A cada metro que avanza la embarcación te vas encontrando con otras trajineras donde puedes escuchar una banda en vivo tocando una ranchera, música de banda, mariachis y así de todo tipo. Cuando te querés acordar estás bailando con gente que al principio eran desconocidos pero ahora te la pasas brindando cada 5 minutos (ideal si no tienes pareja). 

 

un argentino en Xoximilco Cancún

 

No era muy fanático del tequila hasta que pasé una noche en Xoximilco, es como que tomó otra dimensión. Al principio se me hacía muy difícil de tomar y ya luego entrada la velada no podés dejar de brindar.

 

un argentino en Xoximilco Cancún

 

La parte que más me gustó fue cuando se reunieron todas las trajineras y los músicos tocaron un buen rato y todo el mundo estába bailando, ya no importaba la nacionalidad, el tipo de música y si la canción era conocida. En ese momento me di cuenta de que estaba viviendo una verdadera fiesta mexicana y entendí que una vez que te dejas llevar por la vibra del lugar la noche toma un sabor especial… ¿a tequila?… Yo diría que a México.

¡Qué buena fiesta che!

 

Federico Amado

Amante del mate, el asado, los chilaquiles y la charla con amigos. Más sencillo que carismático y de vez en cuando escritor.